BubbleShare: Share photos - Play some Online Games.

MANDAME TUS RELATOS,HISTORIAS,VIDEOCLIPS ....
Mandame tus relatos,historias,experiencias,sueños,videoclips,ect. y te los publicaré en Diario de Melisa, y además por a ver colaborado tendrás un regalo. Ayúdame para que Diario de Melisa sea mucho mas sensual y especial.
diariodemelisa@yahoo.es

Mostrando entradas con la etiqueta BELLEZA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta BELLEZA. Mostrar todas las entradas

30 sept 2008

Amateur Striptease

Leer Más...

24 sept 2008

Las chicas Playboy ponen los cuernos a Hefner

Parece que Hugh Hefner es cada vez más objeto de exclusión por parte de sus chicas. La semana pasada diversos informes revelaron que una de las chicas de Hefner, Holly Madison, ha sido vista con el reconocido ilusionista Criss Angel, según Transworld Notice.
Además, otras de las novias de Hefner, Kendra Wilkinson fue vista en una cena romántica con Hans Baskett, que juega en el equipo de fútbol americano Aguilas de Filadelfia.
Kendra publicó en su página de My Space indicios sobre flamante romance con el jugador. “HB3 in Loooooooveeeee” escribió la conejita en su página web. Además, explica en su perfil su fanatismo por las Aguilas de Filadelfia.
Kendra es una estrella del programa The Girls Next Door, la serie que sigue las aventuras de Hugh y sus tres novias en el universo Playboy.

Leer Más...

16 sept 2008

En el crucero

Como ya os conté, me han pasado muchas cosas durante las vacaciones en el crucero. Me acompañaban dos amigas mías, María y Montse.
Amigas de la infancia y muy divertidas.

Pasamos muchas divertidas en el crucero, normalmente teníamos una rutina a seguir, por la mañana nos duchábamos y nos íbamos al Spa, jacuzzi, masajes y después la piscina.

Luego desayunábamos, después a la sala de juegos, donde echábamos un ping pong o cualquier otro juego ligero. Así hasta medio día, comíamos y nos íbamos a la piscina toda la tarde, por la noche tocaba cena y baile. Esa era nuestra rutina excepto los días que salíamos a visitar los diferentes lugares de la ruta del viaje.

En una ocasión mientras visitábamos el coliseo de roma, empecé a sentirme mal, algo mareada, y me llevaron de nuevo al crucero, tenía una pequeña insolación. Montse se quedó conmigo, mientras que María se quedó con el grupo en Roma.

Me tumbé en la cama y me quedé dormida, me sentía agotada por la insolación. No sé cuánto tiempo pasó pero me desperté sin más de un pequeño sobresalto. Sentía un suave tacto sobre mis piernas.

Abrí los ojos y me sorprendió al ver que Montse, desnuda, estaba acariciándome las piernas. Ella se percató de que me había despertado y cuando quise preguntarle, selló mi voz con sus labios. Me besó tiernamente, yo aún no salía de mi asombro, nunca había sospechado que Montse se sintiera atraída por mí.

Es una chica realmente atractiva, de cabellos rizados y dorados, ojos color negro y una tez morena muy sensual. Era la primera vez que la veía desnuda y su cuerpo era perfecto. De grandes pechos bien formados y tersos, su cuerpo poseía unas curvas de vértigo y unas piernas largas y delgadas.

Nuestros ojos se miraban fijamente, pero mis labios no podían emitir palabra alguna, sentía un extraño placer con cada centímetro que sus dedos recorrían sobre mi piel. Me sonrió y se posó sobre mí con delicadeza, comenzó a besar mi cuello, despacio, con ternura, avanzando lentamente hacía mis senos,donde se detuvo a contemplarlos durante unos segundos, a continuación con una de sus manos, los acarició como si de oro se tratara.

Había una extraña fascinación en su mirada, lo cual me excitaba cada vez más. Su tímida lengua, por fin se posó sobre mis senos, yo gemí de placer tan sólo con el contacto de esta sobre mis pezones. Se endurecieron, ella me sonrió de nuevo, y se metió uno en la boca, jugó con el cómo si de un caramelo se tratará, yo le acariciaba los hombros, deseaba besarlos, sentir el sabor de su piel, pero ella tenía el mando de la situación.

De repente se inclinó, y me susurró al oído que había tenido una idea, con su ropa interior, me ató las manos a la cabecera de la cama, dejándome así a su completa merced, aquello me excitó más aún.

Con su lengua recorrió mis senos y se dirigió hacía mi ombligo, donde se detuvo unos minutos para quitarme el tanga dejando mi sexo al descubierto, fue entonces cuando mis mejillas se sonrojaron, por la vergüenza, eso pareció gustarle, pues dejó mi pubis y volvió para besarme en los labios.

Yo le pedí que desistiera, pues no sabía cuando volvería María de la excursión, pero ella hizo oídos sordos a mi comentario. Sacó un consolador de su mesita de noche, lo encendió y comenzó a pasármelo desde los senos hasta mi cintura, el suave cosquilleo de aquel aparato me producía un placer delicioso, mi sexo ya humedecido se preparaba para recibirlo.

Ella posó sus labios sobre mi pubis, besándolo una y otra vez con suavidad y cariño, con mucho cuidado como si temiera que se fuera a romper. Su atrevida lengua pronto se adentró en él, lamiendo mi clítoris y todo mi sexo, ella me miraba de vez en cuando, sonriéndome y yo gemía de placer.

Empezaba a desear que usara aquel juguete conmigo, estaba muy excitada. Pero ella aún no tenía pensamiento de hacerlo, con uno de sus dedos, estimuló nuevamente mi clítoris, y acto seguido lo introdujo dentro de mí.

Mordí mis labios ahogando un grito de placer y mi cuerpo tembló durante un segundo. Ella dejó escapar una pícara risa que hizo que mi piel se erizara. Cogió de nuevo aquel juguete y empezó a pasarlo por mi clítoris, mientras que su dedo seguía en mi interior.

Yo ya no podía más, deseaba besarla, lamer sus senos y su sexo, quería hacerla mía como fuera, pero no podía, aún seguía atada a la cama.
En ese momento, su dedo abandonó mi cuerpo para dar paso al juguete.

Empecé a gemir de placer, trataba de no hacerlo, pero no podía evitarlo, ella se inclinó sobre mí y me besó repetidas veces, mordió mi barbilla y lamió mi cuello, mientras que con la mano mantenía el juguete dentro de mi sexo.

Creí morirme de placer, mi cadera se contoneaba de un lado a otro, dejándome llevar por la situación, su lengua siguió en mis senos, mordiendo mis pezones.

Cuando estaba cerca del clímax, la puerta del camarote se habría de repente, era María que se había regresado para ver como me encontraba. La pobre no salía de su asombro, Montse ni se inmutó, simplemente me soltó con cuidado, se levantó y se fue a la ducha.

Yo hice lo propio, me levanté y tapé mi cuerpo desnudo y sudoroso, María quiso preguntarme, pero entendió que todo estaba muy claro, por suerte para todas, no fue algo que le resultara desagradable, simplemente no volvimos a mencionar el tema, y el resto de día continuaron como siempre.

Fue una experiencia que tardaré en olvidar, pues el resto del tiempo que pasamos allí, estaba cargado de miradas llenas de complicidad, que hicieron el viaje más ameno y divertido.


Leer Más...

25 ago 2008

CHICAS MESSENGER

Leer Más...

5 ago 2008

BESOS DE AMOR AUTENTICO


www.Tu.tv

Leer Más...

27 jul 2008

Tres no son multitud

Los que me leéis, ya sabéis que me gusta salir con las amigas de fiesta, una cena, un paseo y la discoteca.

Allí suelen ocurrir cosas muy curiosas, no siempre es así, pero yo debo ser una chica con suerte. Aquel día yo y una amiga estábamos muy aburridas y decidimos salir esa noche a tomar algo.

Fuimos a una discoteca nueva, ya que la de siempre empezaba a ser muy monótona. El ambiente que encontramos era muy diferente al que estábamos acostumbradas, pero nos gustó desde el primer momento.

La música moderna, mucha gente pero sin ser agobiante, la sala bien repartida, había sillones para descansar y que las parejas tuvieran sus momentos de intimidad, mesas a un lado para no estar de pie en la barra, el local era bastante grande y amplio.

Comenzamos a bailar muy animadas, junto a un grupo de chicos, a cual más atractivo, el local estaba lleno de lo que se conoce como gente guapa, y a pesar de eso nos sentíamos muy a gusto allí.

Uno de los chicos se acercó a mí y me tomó por la cintura para bailar conmigo, yo miré a mi compañera, la cual me guiñó un ojo, en señal de que disfrutara del momento.

Rodeé su cuello con mis brazos y moví mi cadera al ritmo de la música, el me sonreía sin parar, mientras me sujetaba firmemente por la cintura. El chico sabía moverse muy bien. Como pudimos entablamos una conversación, el se llamaba Alejandro y era un joven empresario, estuvimos hablando de nuestros gustos y de todo un poco.

La conversación se volvió tensa, al menos para mí, cuando me mencionó a su prometida, ya no era simplemente su novia, si no que en menos de dos años se casaban.

En ese momento, me sentí tan incomoda que quise soltarme y volver con mi compañera, pero el no me lo permitió. Le pedí, por favor, que me soltara, pero se negó en rotundo.

Entonces apareció una chica alta, rubia de pelo largo y rizado, era preciosa, tenía un cuerpo de escándalo, posó una de sus manos, sobre el hombro del chico y le besó con cariño en la mejilla, supuse que era su novia, pero me extrañó que no montará un espectáculo al verle bailando con una desconocida.

Ambos me invitaron a subir a la parte de arriba, donde los sofás, yo me quede un poco extrañada, pero accedí.
Una vez allí nos sentamos y pudimos hablar tranquilamente, la música no era tan fuerte y podíamos oírnos bien al hablar.

Ella se llamaba Amanda, y efectivamente era su prometida, la chica no dejaba de mirarme los pechos y yo cada vez estaba más confusa.
De pronto él le comentó algo al oído y ella afirmó sonriendo con la cabeza, ambos me miraron pícaramente y yo sentí algo de miedo, tanto misterio me ponía nerviosa.

Ellos sin previo aviso comenzaron a besarse y a acariciarse delante de mí, yo decidí dejarlos a solas, pero ella me miró y me dijo, que aquello era una fiesta para tres. Entonces lo entendí todo, querían hacer un trío, y la verdad ambos despertaban en mi un deseo irrefrenable, pero no sabía cómo entrar en el juego.

Entonces ella se sentó entre nosotros y sin mediar la palabra deslizo su mano sobre mis muslos desnudos, su pulso firme y su actitud atrevida me hacían temblar de deseo.

Mientras el chico le desabrochaba la camiseta y dejaba al aire sus desnudos senos, no pude evitar fijarme, en que en uno de sus pezones, portaba un pendiente, al que Alejandro le prestaba mucha atención. Su lengua jugaba con él, y ella llegó hasta mi pubis, me hizo abrir las piernas y con sus dedos dibujó círculos sobre él.

Yo me incliné y la besé en los labios, nuestras lenguas jugaron como si de un pulso se tratara, sus dedos se introdujeron por debajo del tanga y fueron directos hacia mi vagina.

Me parecía que todo iba muy deprisa, yo soy amante de la sensualidad y el erotismo, pero esta pareja prefería el sexo fuerte. El chico pronto se puso de rodillas y le quitó las bragas a ella, para hundir su lengua en su entrepierna.

Yo estaba muy excitada pero no me sentía realmente cómoda, por como estaban sucediendo las cosas, todo iba muy deprisa, tras esto, él se levantó, se desabrochó los pantalones y sacó su miembro erecto, invitándonos a lamerlo.

Yo ya no quería seguir, todo era muy frío, ni siquiera podía creer que eran pareja, ella me soltó y comenzó a lamer el miembro de Alex, en ese momento en que los dos se sumergieron en una marea de éxtasis y placer, yo me levanté y salí apresuradamente de allí.

Cuando encontré a mi compañera, esta me notó algo nerviosa, pero no quise contarle lo sucedido para no estropearle la noche.

Por suerte para mí, no ocurrió nada más, no volví a verlos en todo el tiempo que estuvimos allí, y pude disfrutar de una agradable noche de baile y risas con mi compañera.

La verdad que la experiencia fue excitante, pero tengo mis limites y si algo no me gusta, pues mejor me retiro.

Leer Más...

12 jul 2008

En los probadores de una tienda

Como a toda mujer me encanta ir de tiendas y aunque la costumbre es ir con la compañía de las amigas, yo prefiero ir sola, no tengo opinión más objetiva que la mía.

Como decía, me gusta mucho ir a una tienda de ropa cerca de casa, la cual considero una de las más modernas de la ciudad y de la cual omitiré el nombre.

Y allí me ocurrió algo digno de contar.

Cuando entre por la puerta salude a Lorena, la joven dependienta que siempre me atendía, era menuda, tenía el pelo teñido de color rojo, un rojo fuego muy llamativo, ojos claros de un color entre verde y almendra, y tenia un pendiente en el labio inferior en forma de brillante. Era muy guapa a pesar de su aspecto un poco macarra.

Mis ojos se clavaron en un precioso conjunto de blusa y pantalón, color blanco, y le pedí mi talla para probármelo. Me dirigí hacia el probador y ella me lo entrego enseguida.

Con cuidado me desnude, protegida por la cortinilla y me dispuse a probarme aquel conjunto, me quedaba genial y aunque era un poco caro decidí quedármelo.

En ese momento entró Lorena sin avisar, yo me sentí bastante cohibida, pero ella se mostraba muy natural, me miro de arriba abajo y me dijo, que no le gustaba como me quedaba.

Me sorprendió muchísimo la reacción de esta y no pude evitar preguntar el porqué, ella comenzó a hacer círculos a mi alrededor y sin dejar de mirarme, se plantó justo enfrente mía y poso sus manos sobre los botones de la blusa, mi primera reacción fue la de rechazo, conocía de hace tiempo a Lorena, pero nunca había tenido ese tipo de acercamientos con ella.

Sonrió y me dijo que me tranquilizara, aparte mis manos y la deje hacer, ella me abrió la blusa con suma delicadeza, botón a botón, debió notar como mis mejillas se sonrojaron pues me miro y las acaricio con una de sus manos en ese momento supe cuales eran sus intenciones, y tras meditarlo un poco decidí seguirle el juego.

Mientras ella aún peleaba con los botones, yo acaricie su pelo de fuego, sus ojos se abrieron de par en par, le sorprendió bastante mi reacción y esta vez fui yo quien le regalo una picara sonrisa.

Mi blusa ya casi estaba abierta, mis pechos semi desnudos comenzaban a vislumbrarse y ella se percató de ello, con uno de sus dedos dibujo círculos sobre ellos, yo la tenia cogida por la cintura, mientras ella seguía admirando y acariciando mis pechos.

Yo no quería ser la parte pasiva y le quite la apretada camiseta que llevaba, sus tersos senos rebotaron al quitarle la camiseta, no tenía sostén eran pequeños pero muy redondos, sus pezones rosados te invitaban a lamerlos y acariciarlos.

Ambas nos acariciamos, ella me quito el sostén y me abrazo, nuestros senos ya desnudos se aplastaron los unos contra los otros, sentí sus pezones erectos sobre mi piel y no pude evitar acercarme a sus labios para besarlos.

Su pendiente me hacia cosquillas, nuestras lenguas jugaban animadamente y nuestras manos nos daban mutuo placer, podía cubrir sus pechos con mis manos abiertas, abarcando toda su superficie.

Me senté en el taburete y la hice sentarse sobre mis rodillas, desde esa posición mis labios tenían contacto directo con sus senos, mi lengua se deslizó sobre sus pezones tímidamente, ella inclinó su cabeza hacia atrás de placer, yo hundí mi cara en ellos.

Desprendían un olor a body milk muy agrádale, su piel sabia a dulce, mi lengua se volvió a deslizar por en medió de sus pechos mientras mis manos los apretaban contra mis mejillas. Ella no dejaba de gemir y contonear su cadera sobre mis piernas.

Mis manos bajaron hasta su falda y se colaron por debajo de esta, quería acariciar su sexo, sentir su calor y su humedad, y jugar con preciado botón del placer.

La hice levantarse y baje su diminuto tanga hasta los tobillos y en esa posición mis dedos se adentraron en entrepierna su sexo estaba bastante húmedo y cálido la mire y ella abrió más las piernas dándole vía libre a mis juguetonas manos.

Pero en ese momento una clienta entró en la tienda, ella se asustó y con rapidez se volvió a vestir, me pidió que la esperara que pronto despachara a la clienta.

Yo comencé a vestirme y pensé que lo mejor seria que me marchara la experiencia había sido sumamente placentera, pero si nos pillaban ella podía perder su empleo, y no merecía la pena.

Con la mirada fija en el suelo salí del probador y me encamine hacia la puerta, la miré y me despedí de ella, trato de detenerme pero le insinué que habría más oportunidades y que me lo había pasado genial.

Una vez que ya estuve en la calle, respire hondo, estaba muy excitada, me fui a casa y en la intimidad de mi habitación recordé paso a paso todo lo sucedido mientras me acariciaba desnuda sobre la cama.

Leer Más...

6 jul 2008

Obsesionadas por sus cuerpos

Todas, unas más, otras menos, nos encontramos algún defectillo corporal que nos gustaría mejorar. Eso está muy bien, siempre y cuando el "defectillo" no se convierta en una obsesión que veas y sufras cada vez que te miras en el espejo. Así comenzaron algunas de nuestras famosas, y ahora no saben parar...

* Madonna. ¿Os habéis fijado en la increíble forma física que luce a su edad?. La cantante consigue sus brazos de acero y su tipo de infarto gracias a sus cinco horas diarias de ejercicio y a su dieta estricta. Está claro que el esfuerzo vale la pena.

* Sarah Jessica Parker. La prota de Sexo en Nueva York está mucho mejor ahora que hace diez años. ¿El secreto? Muchas clases de yoga, dieta de proteínas, y ¡¡atención!!, subir y bajar escaleras continuamente. Chicas, desde hoy mismo olvidaos del ascensor.

* Hillary Swank. Desde que dió vida a la boxeadora Maggie Fitzgerald, la oscarizada actriz ha hecho de este deporte su modo de vida. Lo practica a diario, y reconoce que no puede vivir sin él. Como recompensa, Hillary luce orgullosa unos brazos musculosos y torneados que para sí quisiera más de una quinceañera... Con razón todos los modelitos que luce llevan escote palabra de honor.


* Pamela Anderson. A sus 40 primaveras sigue cautivando a los hombres de medio mundo con sus curvas de infarto. La vigilante de la playa más famosa tiene todo en su sitio, y lo consigue a base de cadio-striptease, una modalidad deportiva que combina el cardio con el baile...

* Reneé Zelwegger. Otra de las más musculadas celebrities. Tanto subir y bajar de peso le habría pasado factura a cualquiera, pero no a ella. El yoga y la natación siete días a la semana han sido sus armas para no caer en las garras de las estrías y la temida flacidez. Sus hombros, grandes y cuadrados, son la envidia de cualquier modelo que se precie.

¿ Con cuál os quedáis de todas ellas?


Leer Más...






Mis VideoClips preferidos




BubbleShare: Share photos - Play some Online Games.


COMENTARIOS DE MIS AMIG@S